Aprendiendo redes con Beckett Frost
Soy el Capitán Beckett Frost, y hoy he decidido dejar el timón un rato para enseñarles algo muy útil para cualquier lobito o zorrito curioso de la tecnología: ¡Las direcciones IP! Afilen bien esas garras y presten atención, que se los explicaré pasito a pasito para que nadie se pierda en el bosque.
Piensen en una dirección IPv4 como si fuera la dirección postal de sus madrigueras. Para que los paquetes de datos (como cartas o regalitos) lleguen de una computadora a otra a través del vasto bosque de internet, cada dispositivo necesita una dirección única.
Estas direcciones están formadas por cuatro números separados por puntos, por ejemplo: 192.168.1.15. Cada uno de estos números se llama "octeto" y puede ir desde el 0 hasta el 255.
Para saber de qué tamaño es la "manada" (o red, en términos técnicos) a la que pertenece una IP, solo tenemos que mirar con nuestros ojitos el primer octeto (el primer número de izquierda a derecha). Dependiendo de su valor, la IP pertenecerá a una clase u otra.
Los sabios de internet dividieron las direcciones en cinco grandes territorios o clases. ¡Vamos a husmear cada una de ellas!
¡Seguro notaron que nos saltamos el 127! Cualquier IP que empiece por 127 (como 127.0.0.1) se llama dirección de Loopback. Sirve para que tu propia computadora hable consigo misma. Básicamente, es el equivalente en redes a perseguirte tu propia cola.
¡Hora de poner a prueba esos hocicos! Les mostraré una dirección IP aleatoria y tendrán que usar sus garras para pulsar el botón de la clase correcta. Si aciertan, les daré una IP nueva. ¡A jugar!